Se llama domótica a los sistemas capaces de automatizar una vivienda o edificación de cualquier tipo, aportando servicios de energética, seguridad, bienestar, comunicaciones, entre muchos otros.

Acceder a estos sistemas es mucho más tangible y cercano al bolsillo de lo que podríamos pensar.

Algo tan simple como un enchufe programable, es un sistema domótico, pues nos sirve para ahorrar y controlar los consumos de determinados objetos decorativos, como pueden ser las lámparas de lectura o los calentadores del baño y otros objetos similares.

Existe una posición de consumo de espera de diferentes dispositivos electrónicos, en el que el aparato se encuentra conectado aguardando a recibir órdenes. Todos estos equipos han estado encendidos consumiendo una energía que no tiene una utilidad real. Para solucionar este problema, lo podríamos hacer también con un enchufe programable.

Podríamos pensar que el gasto generado el “stand-by” es mínimo, pero si sumáramos el consumo de millones de habitantes las cifras realmente impresionarían. Según un estudio reciente, este consumo en un hogar medio es de, aproximadamente 90€ al año.