5 claves para preparar un desayuno nutritivo

¿Necesitas o quieres cambiar tus hábitos alimenticios? ¡Entonces no te pierdas estas 5 claves para preparar un desayuno nutritivo! Verás lo bien que empezará a funcionar tu metabolismo si poco a poco empiezas a aplicar estos consejos que te daremos.

En las mañanas, cuando comienza tu día, ¿qué es lo que sueles desayunar?

A. No lo haces, no tienes tiempo. Es probable que compres algo cerca a la oficina. Un alimento frito con algún refresco siempre termina siendo la mejor opción.
B. Cereal en barra o con un poco de leche, claramente es lo más rápido y tal vez no tan dañino como dejar de desayunar.
C. Fruta variada, cereal o un poco de pan integral, huevo, y a veces yogur griego cuando no se te antoja un café (aunque rara vez pasa eso).

Bien, si seleccionaste alguna de las dos primeras opciones, ¡cuidado! Definitivamente es un ejemplo de lo que NO debes hacer para empezar tu jornada. Quizá ya lo sabías, pero el desayuno es la comida más importante del día. Por ser la primera, debe aportarle a tu metabolismo el 25% de sus necesidades nutricionales, y cuando no lo cumple, tu cerebro no trabaja de la mejor manera; algo que se evidencia en situaciones de desconcentración, irritabilidad, agotamiento, fallas en la memoria, etc.

Y como si fuera poco, cuando no desayunas bien, tiendes a aumentar de peso, ya que con el paso de las horas tu organismo querrá recargarse del periodo de ayuno, buscando calmar la ansiedad con cualquier alimento que se atraviese en su camino, así no sea nutritivo.

Así, pues, que para que no te suceda esto, toma nota de las 5 claves que te daremos a continuación para que desayunes de una forma muy nutritiva y le hagas un bien a tu organismo. Ya sabes que nos encanta leer tu opinión, ¡así que esperamos tu aporte!

 

1. Trata de desayunar siempre en casa

Vía http://thisbeautifuldayblog.com/

Es la mejor manera de evitar cosas que no le hacen bien a nuestro cuerpo. En casa podemos preparar los alimentos de una manera más saludable, pues sabemos qué cantidades servir, cómo mezclar los ingredientes, qué adiciones poner y qué es lo que no deberíamos comer. Por el contrario, en la calle, muchas veces nos toca conformarnos con lo que tengamos cerca..

2. Desde la noche anterior ten ideas

Vía http://luvoinc.com/

Suena chistoso, pero de verdad funciona. Si tienes tiempo de adelantar algo, perfecto. Así al otro día no estarás con afanes ni corriendo el riesgo de dejar de desayunar porque vas a llegar tarde. Por ejemplo desde la noche anterior podrías dejar la fruta picada (que es lo que más retrasa) y dejarla en el refrigerador.

3. Di sí a los carbohidratos complejos

Vía http://www.delish.com/

Son los más recomendables a la hora del desayuno, pues se caracterizan por tener una absorción lenta, es decir, que propician una liberación de energía progresiva a lo largo del día. ¿Un ejemplo de este tipo de carbohidratos? ¡Por supuesto! En este grupo tenemos los alimentos integrales como el arroz, el pan, o también los cereales como la avena o el salvado, que contienen buena fibra y optimizan la digestión.

4. ¿Las proteínas? ¡Infaltables!

Vía http://www.healthfitnessrevolution.com/

Pero debes prestar mucha atención a su calidad. Trata siempre de adicionar proteínas completas y magras, que no permitan la entrada de colesterol o de grasas saturadas. Un buen ejemplo sería la leche de almendras o de coco, el yogur griego, los quesos bajos en grasas (como el de cabra), los huevos, el salmón ahumado, jamón serrano o atún.

5. Escoge bien las grasas

Vía http://www.thefuss.co.uk/

No se trata de eliminarlas, se trata de seleccionar cuáles son las que le hacen bien a nuestro organismo. El aceite de oliva puede ser una buena opción, como lo es también el aguacate o los frutos secos (y que sean naturales) como el maní, las almendras, las nueces, entre otros.