Si damos un pequeño repaso a la historia del Feng Shui,  desde la perspectiva de los chinos, cuando practicamos ciertas  acciones nuestra energía se puede reavivar.

Esta labor la encaminamos a nuestros espacios vitales, lo podemos trasladar a nuestra casa con la intención de buscar o mejorar la buena energía que nos proporcionará un mayor bienestar.

En realidad es una ciencia que estudia la relación entre las personas y el ambiente físico sobre un espacio y sus objetos.

Os dejamos a continuación las estancias y los colores que mejor combinan en ellas, siempre buscando esta relación de paz y armonía.

  • El salón: Es el lugar destinado a la comunicación y para favorecer el diálogo relajante, el color indicado es el azul. Para un diálogo más vivaz, los colores preferidos son el naranja y el rojo. El naranja estimula la alegría y el rojo ayuda a levantar el ánimo.
  • La cocina: El color ideal para la cocina es el amarillo, ya que es un color solar que da vigor y energía, además de favorecer la digestión.
  • El baño: Se utilizan preferentemente los fríos: azul, turquesa y verde claro. Son refrescantes y relajantes porque recuerdan el agua. Si el ambiente resulta un poco triste, se puede crear contraste con tonalidades más vivas en los objetos de decoración.
  • El dormitorio: Los tonos relajantes como el azul y el verde son los ideales para favorecer el sueño. También se pueden usar colores menos fríos como el rosa, salmón.

 

En cuanto a los objetos que complementarán nuestra decoración, hay que prestar especial atención a los siguientes.

  • Las fuentes son importantes objetos de decoración en el Feng Shui. El agua que corre es símbolo de vida y purificación y su función es la de dispersar las energías negativas que pueden acumularse en casa.
  • Las bolas de vidrio colocadas detrás de una ventana, convierten la luz en energía positiva. Los espejos colocados en la posición justa, reflejan energía.
  • Así como la disposición de los muebles y los colores en el hogar, se pueden crear también ambientes armoniosos y equilibrados.