El hall en muchas casas es un espacio no muy grande y con poca luz, pero aun así puedes darle vida y personalidad. Grande o pequeño, no importa porque puedes convertirlo en un espacio encantador y hasta útil tenga los metros que tenga.

Las entradas con bastantes metros cuadrados necesitan especial atención a la hora de decorarlas. No dudes en hacer un bonito aparador en el que puedes colocar una vistosa lámpara o un florero grande que lleve siempre flores naturales.

Si hablamos de la casa del pueblo o una rústica,  la entrada debe ser definitivamente cálida. Usa materiales naturales y acabados artesanales como la madera y para darle un toque especial coloca plantas verdes, ya que contrastan muy bien.

Cuando el espacio es reducido, usaremos tonos claros y unificados, o sea, que todos los elementos (paredes, techo, puertas de paso, alfombras, sillones, etc) tengan un mismo color. Así nos ofrece sensación de amplitud y da mucha claridad. Si tienes una pieza especial como una mesita o una cómoda retro, o un perchero.

Las decoraciones más actuales se decantan por el blanco  y por añadir notas de color para contrastar. Un uso atrevido del color en una silla de madera pintada de color por ejemplo.